Emalsa realiza unas 14.000 actuaciones al año, muchas por obstrucciones que generan atascos, desbordamientos y un coste millonario en la red de saneamiento.

Bajo el ritmo constante de una gran ciudad como Las Palmas de Gran Canaria, de 400.000 habitantes, hay otra paralela que no se ve. Un entramado de túneles, colectores y tuberías por donde circula todo aquello que desaparece al tirar de la cadena o abrir el grifo. Para que todo fluya hay equipos de operarios que trabajan a diario entre residuos, malos olores y atascos imposibles para mantener en funcionamiento un sistema esencial que solo se nota cuando falla. Es en ese subsuelo donde se libra, cada jornada, una batalla silenciosa contra uno de los mayores problemas del saneamiento urbano: las toallitas húmedas y la grasa derivada de los aceites que se vierten al sistema.

https://cadenaser.com/canarias/2026/03/23/toallitas-y-aceites-el-problema-oculto-que-atasca-el-saneamiento-en-las-palmas-de-gran-canaria-ser-las-palmas/?outputType=amp